Niños desaparecidos: Mi hijo se ha perdido
Como cualquier día, salió de casa. Fue a jugar, pero no regresó.
Lo busque desesperadamente, pero era como si se lo hubiera tragado la tierra.
No era solo una demora en llegar a la casa, a medida que pasaba el tiempo la inquietud me estaba volviendo loca.
Me repetía a mi misma, nunca debí perder de vista a mi hijito. Nunca debí dejar solo a mi pequeñuelo. Pero, el martirizarme no lo traería devuelta.
En primer lugar, decidí no ceder al temor. Busque rápidamente a nuestro alrededor para tener la certeza de que se había perdido.
Decidí no escuchar a los que me dijeron: “Ya debe estar muerto”, “un carro lo atropelló” o: “Tienes otros hijos. Tranquilízate”
Pero, esos dichos irreflexivos no eran nada en comparación con el profundo dolor de no saber nada del paradero de mi hijo.
Mi hijo se ha perdido
Ante la desaparición de un hijo, lo primero es confirmar que el niño efectivamente está perdido.
Da aviso rápido a la policía y pide a tus familiares y vecinos que den el aviso que tu hijo ha desaparecido y que ayuden a buscarlo. Si estas cerca de una masa de agua, que verifiquen rápidamente si está allí.
Algo que puedes hacer es recabar información de las últimas personas que tuvieron contacto con el niño. ¿Lo vieron con alguien, al momento de la desaparición?, ¿Qué ropa llevaban al momento de desaparecer?
Una nota de advertencia, si has perdido un hijo y quieres hacer carteles para encontrarlo, o difundir la información por internet, cuida de no poner tu teléfono o email porque recibirás muchas llamadas y mensajes con información falsa y engañosa, así como estafas que exigen un rescate falso.

