¿Cómo tomar las riendas de la mente?

¿Cómo tomar las riendas de la mente?

” Leí con atención el articulo Piensa positivo, pero en ocasiones no logro dejar de pensar, como Mariana, a quien mencionan en el articulo, es como una película rotativa que no tiene fin. Como un caballo chucaro, desbocado. ¿Cómo puedo dominar mi manera de pensar? -Marta

 

Foto: paez.susana@gmail.com

Respuesta: El primer paso es identificar el problema, y te ayudaremos a hacerlo. Sin duda por lo que mencionas en tu email, tú tienes una buena imaginación y quizás hasta sueñes despierta. Bueno, alguien muy parecida a ti, Sonia, quien tiene un bebe de brazos, fue como todos los días a comprar al negocio de la esquina, no solo iba porque le quedaba mas cerca, sino que también, compartía sus inquietudes con Cecilia, la dependiente, y a la vez, se enteraba de los últimos chismes del barrio.

Después de estar todo el día cuidando a su bebe, el ir con su bebe al negocio de la esquina, era para Sonia un alto necesario en su rutina. Pero, ella presentía que ese día sería diferente, y lo fue. Mientras conversaban animadamente, Cecilia aprovechaba de ofrecer nuevos productos, los que Sonia aceptaba sin discusión. Muchas veces fue solo a comprar azúcar, pero termino comprando te, café, mortadela y queso. Que problema había, si la señora Cecilia los anotaba en un cuaderno, todo era fiado. La verdad, es que, parecía que la señora Cecilia anotaba en el cuaderno con un tenedor, porque Sonia a final de mes siempre terminaba pagando algo a cuenta y dejando un saldo para el próximo mes. Pero, esta vez fue diferente pagó todo lo adeudado y su cuenta quedó en cero. Pero, entre la amena conversación y las compras, Sonia, a diferencia de otros días, se distrajo y no puso atención a su bebe, que tenía en sus brazos. Ella no se percató que Cecilia tenia un ventilador sobre el mesón, un ventilador con aspas metálicas y muy afiladas.

Mientras Sonia se inclinaba a recoger su mercadería sobre el mesón, no se da cuenta que su bebe, estira su brazo e introduce toda su mano en el interior del ventilador…

 

…pero, no le paso nada, porque el ventilador estaba apagado.

Marta: ¿Qué viste en tu imaginación? Si viste, que al bebe el ventilador le corto sus dedos. Si viste la sangre salpicada sobre el mesón. Si escuchaste a la madre y a la dependiente gritar con desesperación. Eso prueba que tienes mucha imaginación, pero también prueba que optas por un final negativo.

En ningún minuto, mencionamos que el ventilador estaba funcionando. Mas bien, tu lo hiciste funcionar en tu imaginación. Podía estar encendido o apagado, de hecho la mayoría de los negocios ponen el ventilador a cierta altura, no sobre el mesón. Pero, pese a eso optaste por imaginar un final terrible.

Estimada Marta, te puedo asegurar que el futuro nunca es tan terrible como lo pintan nuestros temores.